José Andrés Díaz, San Cristóbal, Venezuela. Licenciado en Arquitectura, enfoca su carrera profesional al mundo del arte plástico. Comienza su formación artística en la academia de arte Armando Reverón, a cargo del maestro Julio Barboza.
 
Su trabajo como artista abarca diferentes campos, desde la ilustración caricaturizada y el diseño arquitectónico hasta el realismo y la figuración impresionista en su pintura. Siempre inquieto, busca encontrar su estilo propio y descubrir nuevas técnicas y formas de expresión a través de su taller creativo para la enseñanza del arte, complementándolo con el estudio de obras y vidas de otros artistas.
 
Su obra refleja la alegría que proporcionan los placeres simples y las acciones sencillas de la vida; que pueden ir desde tomar el sol o escuchar el sonido de la lluvia, hasta la calidez de un tierno abrazo, acciones que refuerzan el sentir humano y el intrínseco anhelo de paz y gozo interior. Los personajes que reflejan sus obras, por lo tanto, llaman a la reflexión del observador, sumergiéndoles en un estado emocional introspectivo, contemplativo y muchas veces romántico. “Mis influencias pictóricas son diversas y van desde el arte clásico hasta las vanguardias modernas, pero he encontrado en el impresionismo un genero con el cual me identifico de manera innata, y que expresa a través del trazo, el cromatismo y la textura lo que quiero transmitir al plasmar la luz”.
 
Ha expuesto su trabajo numerosas veces de forma colectiva e individual en  el Museo del Táchira de su natal San Cristóbal, también en Sattchi Art Gallery of London, y como parte del colectivo Asociación de Pintores Solidarios en Madrid y Córdoba, España.
Trabaja y enseña desde su estudio en Madrid, y recibe comisiones privadas y corporativas, así como también a través de galerías seleccionadas.
 
 
Declaración del Artista
 
Wassily Kandinsky dijo una vez, “el color es un medio para influir directamente en el alma“ y me parece que esta es la propiedad primordial del arte: impactar, estremecer y por qué no, enternecer. Creo que el verdadero éxito de una imagen, o de una canción, independientemente de si alguien la compra o no, está en hacer que nadie quede indiferente ante ella. Nos sucede al ver las obras de la naturaleza, y , en el caso de mis pinturas, la dicha de compartir con el espectador mi propia interpretación del objeto observado.
 
En una cotidianidad donde prela la inmediatez, me encantaría lograr que mi obra pueda detener, al menos un segundo, el tiempo. Crecí en un ambiente de elevadas tensiones sociales y políticas, por lo que pienso que inconscientemente busco proyectar todo lo opuesto en mis obras, a través de diversos medios.
 
Estoy descubriendo un espíritu mas libre de la pintura que se va haciendo paso en medio de las reglas mas estrictas del diseño, y siempre está bien romper el molde, si nos permite generar una mejor solución a cualquier problema, o la saludable fluidez de nuestra creatividad.

WhatsApp